Según una investigación reciente presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, la proteína S (Spike) utilizada en las inyecciones Covid causa cambios en las células de los pequeños vasos sanguíneos del corazón. Por este motivo, los niños tienen seis veces más probabilidades de ser dañados por la vacuna, que por el virus. Así lo reportó el equipo médico científico dirigido por la Dra. Høeg de la Universidad de California. Basado en las tasas de hospitalización actuales, los científicos encontraron que los adolescentes de 12-17 años tienen seis veces más probabilidades de sufrir problemas cardíacos a causa de la vacuna, que de ser hospitalizados por Covid.
En otro estudio, se utilizaron los datos de Public Health de Ottawa de todas las inyecciones administradas en el área de Ottawa entre el 1 de junio y el 31 de julio de 2021 para calcular la incidencia de miopericarditis. La incidencia de miopericarditis en general fue de aproximadamente 10 casos por cada 10.000 inoculaciones. Es probable que esto sea una subestimación del daño cardíaco total que se está produciendo, ya que muchos casos pueden ser inicialmente subclínicos.
Según los datos de los CDC, en junio de 2021, el Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS) informó 1.226 casos de miocarditis después de la vacunación con inyecciones Covid. La mediana de edad fue de 26 años y la mediana de tiempo hasta la aparición de los síntomas fue de 3 días después de la vacunación con las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna. VAERS recibió y procesó 9.246 informes de eventos adversos para adolescentes de 12 a 17 años que recibieron la vacuna Pfizer-BioNTech entre el 14 de diciembre de 2020 y el 16 de julio de 2021. En siete meses, entre los jóvenes de 12 a 17 años que recibieron la vacuna de Pfizer se reportaron 397 informes de inflamación cardíaca y 14 muertes después de recibir la vacuna. Entre los adolescentes, el 70,6% de los informes de eventos graves se produjeron en hombres y la mediana de edad fue de 15 años. Las afecciones y los hallazgos diagnósticos notificados con más frecuencia entre los informes de eventos graves fueron dolor torácico (56,4%), aumento de los niveles de troponina (41,7%), miocarditis (40,3%), aumento de la proteína C reactiva (30,6%). Estos hallazgos son consistentes con un diagnóstico de miocarditis.
Al revisar la evidencia de miocarditis después de la inyeccion, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC, en un insólito informe, consideró que los beneficios de las inyecciones K0 B¡T superan claramente cualquier riesgo. No obstante, los CDC publicaron una guía instando a los médicos a estar alertas a los síntomas cardíacos inusuales, que podrían incluir dolor en el pecho, dificultad para respirar o palpitaciones, entre los jóvenes que acaban de recibir sus inyecciones. Un informe publicado recientemente en la revista Pediatric Reports ofrece información preliminar útil sobre detalles clínicos y terapéuticos relacionados con la miocarditis relacionada con las inyecciones Covid en adolescentes.
Los ensayos de vacunación contra Covid incluyeron un número muy limitado de niños y en un tiempo muy breve, por lo que es posible que no hayan detectado eventos adversos graves en esta población. La realidad indica que se publican cada vez más casos de miocarditis aguda o miopericarditis en adolescentes varones sanos que presentaron dolor en el pecho dentro de los 2 a 4 días posteriores a la segunda dosis de las inyecciones Covid.
En Israel también se han notificado casos de miocarditis diagnosticada tras la vacunación con Covid entre el personal militar hospitalizado de las Fuerzas de Defensa Israelí durante el período de vacunación Covid (entre el 28/12/2021 y el 3/7/2021). Identificaron 8 casos de miocarditis con síntomas que comenzaron entre la primera semana después y hasta 10 días después de la segunda dosis de la inyección Covid de Pfizer-BioNTech. Todos los pacientes eran jóvenes y en general sanos. La incidencia de miocarditis en la semana siguiente a una segunda dosis de la inyección fue de 5,07 cada 100.000 personas vacunadas. Esta incidencia de miocarditis es mayor de lo esperado para este grupo de edad, sin embargo, debido a la naturaleza de este informe, no pudieron establecer ninguna causalidad. Debido a la naturaleza de este informe, no pudieron establecer ninguna causalidad. Los médicos deben ser conscientes de la posibilidad de miocarditis después de la vacunación contra Covid y en especial con Pfizer-BioNTech y Moderna, mientras se investigan a fondo las verdaderas tasas de incidencia.
Las autoridades israelíes ya investigan el vínculo entre la inyección de Pfizer y el problema cardíaco en hombres menores de 30 años. La investigación filtrada del Ministerio de Salud genera preocupación, ya que se encontraron 62 casos de miocarditis de los 5 millones de vacunados, la mayoría después de la segunda dosis y 2 muertes, pero aún no se estableció un vínculo directo. Tras los informes de casos de miocarditis en el momento de la vacunación contra el coronavirus, el Ministerio de Salud de Israel ha designado un equipo epidemiológico ampliado para investigar el posible vínculo entre estos casos y la inyecciones. El equipo se creó luego de que un Comité de Control y Calidad levantara sospechas por tal vínculo y presentará sus conclusiones al Director General del Ministerio de Salud.
El informe del Ministerio de Salud de Israel detalla que entre diciembre de 2020 y mayo de 2021 se han notificado 275 casos de miocarditis, de los cuales, 148 casos de miocarditis se han producido en el momento de la vacunación. Con la primera dosis se reportaron 27 casos de un total de 5.401.150 personas vacunadas. Con la segunda dosis (dentro de los 30 días a partir del día de la vacunación) se reportaron 121 casos de un total de 5,049,424 personas vacunadas. Hasta ahora, este fenómeno se ha informado principalmente entre los hombres más jóvenes (de 16 a 19 años) y generalmente después de recibir la segunda dosis. La mayoría de los casos han estado internados en el hospital hasta 4 días.
La vacunación masiva experimental no tiene precedentes. Debería haber como mínimo un año de estudio y seguimiento de la vacunación en los ensayos clínicos, para poder tener la cantidad de datos necesarios para la aprobación de una vacuna, en lugar de los 2 meses para la autorización de uso “de emergencia”. En los niños y adolescentes nunca hubo “emergencia”. Sin embargo, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) autorizó la inyeccion de Pfizer-BioNTech para uso de emergencia en niños de 12 años o más el 10 de mayo de 2021 y La agencia reguladora de medicamentos de la Unión Europea (EMA) la autorizó para su uso en niños de 12 a 15 años el 28 de mayo de 2021 69. En apenas un mes, a principios de julio, el Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia de la EMA ya estaba investigando informes de miocarditis / pericarditis después de recibir la inyecciones de Pfizer-BioNtech. Obviamente, desestimó los incidentes alegando que estaban ocurriendo a un ritmo similar que en la población general.
En un próximo artículo desarrollaré los principales aspectos de seguridad y abordaré los mecanismos moleculares que pueden desencadenar daños por efectos adversos en los niños vacunados. Por el momento, varias preguntas permanecen sin respuesta. ¿Porqué los niños y jóvenes están siendo vacunados? ¿Porqué el miocardio se ve afectado después de la vacunación? ¿Por qué son los adolescentes y los jóvenes los más afectados? ¿Por qué aparece miocarditis con tanta frecuencia después de la segunda dosis de la inyección?.
Algunas vacunas experimentales ya demostraron ser contraproducentes en el pasado: hicieron que los vacunados fueran más susceptibles a la infección, en lugar de protegerlos. No se puede descartar la hipótesis de que se presente enfermedad agrada por la vacuna (ADE) donde los anticuerpos permiten la entrada y replicación mejoradas del virus, aumentando la susceptibilidad a la infección como ya se observó con ciertos virus como el coronavirus felino, el virus del dengue y el virus de la inmunodeficiencia felina. La mejora inducida por la vacuna ha sido un obstáculo importante en el desarrollo de ciertas vacunas contra flavivirus, coronavirus, paramixovirus y lentivirus debido a que la respuesta inmune puede resultar en un aumento de la enfermedad dependiente de anticuerpos o, al contrario, puede inducir anergia. En ambos casos se pierde el control de los agentes patógenos y se inducen consecuencias clínicas aberrantes.
Aparte de estos y otros problemas conocidos, también existe la preocupación de que las repetidas inyecciones que se requieren para que las vacunas de ARN y las de adenovirus “funcionen”, provoquen reacciones inflamatorias contra los propios tejidos del cuerpo, que muy probablemente desencadenarán enfermedades autoinmunes. Este riesgo aumenta con cada inyección de estas vacunas y con las futuras vacunas que emplean las mismas tecnologías. Las consecuencias y el impacto sobre la salud son impredecibles.
Aceptando el mandato salvaje de los nuevos Herodes del siglo XXI, el mandato irracional de inocular masivamente a los niños y adolescentes con las inyecciones Covid, corremos el riesgo de enfermar y de matar a miles de niños inocentes del mundo, dañándolos con miocarditis y otras afecciones graves aún peores que el Covid de las que hasta ahora se han librado por acción de la protección natural que les confiere su potente inmunidad antiviral innata preactivada en las mucosas de las vías respiratorias superiores.
Ahora la pelota está en el tejado de los padres, los pediatras y las autoridades sanitarias.
Roxana Bruno, Bioquímica y PhD en Inmunología
(Fuente: http://cienciaysaludnatural.com)
En otro estudio, se utilizaron los datos de Public Health de Ottawa de todas las inyecciones administradas en el área de Ottawa entre el 1 de junio y el 31 de julio de 2021 para calcular la incidencia de miopericarditis. La incidencia de miopericarditis en general fue de aproximadamente 10 casos por cada 10.000 inoculaciones. Es probable que esto sea una subestimación del daño cardíaco total que se está produciendo, ya que muchos casos pueden ser inicialmente subclínicos.
Según los datos de los CDC, en junio de 2021, el Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS) informó 1.226 casos de miocarditis después de la vacunación con inyecciones Covid. La mediana de edad fue de 26 años y la mediana de tiempo hasta la aparición de los síntomas fue de 3 días después de la vacunación con las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna. VAERS recibió y procesó 9.246 informes de eventos adversos para adolescentes de 12 a 17 años que recibieron la vacuna Pfizer-BioNTech entre el 14 de diciembre de 2020 y el 16 de julio de 2021. En siete meses, entre los jóvenes de 12 a 17 años que recibieron la vacuna de Pfizer se reportaron 397 informes de inflamación cardíaca y 14 muertes después de recibir la vacuna. Entre los adolescentes, el 70,6% de los informes de eventos graves se produjeron en hombres y la mediana de edad fue de 15 años. Las afecciones y los hallazgos diagnósticos notificados con más frecuencia entre los informes de eventos graves fueron dolor torácico (56,4%), aumento de los niveles de troponina (41,7%), miocarditis (40,3%), aumento de la proteína C reactiva (30,6%). Estos hallazgos son consistentes con un diagnóstico de miocarditis.
Al revisar la evidencia de miocarditis después de la inyeccion, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC, en un insólito informe, consideró que los beneficios de las inyecciones K0 B¡T superan claramente cualquier riesgo. No obstante, los CDC publicaron una guía instando a los médicos a estar alertas a los síntomas cardíacos inusuales, que podrían incluir dolor en el pecho, dificultad para respirar o palpitaciones, entre los jóvenes que acaban de recibir sus inyecciones. Un informe publicado recientemente en la revista Pediatric Reports ofrece información preliminar útil sobre detalles clínicos y terapéuticos relacionados con la miocarditis relacionada con las inyecciones Covid en adolescentes.
Los ensayos de vacunación contra Covid incluyeron un número muy limitado de niños y en un tiempo muy breve, por lo que es posible que no hayan detectado eventos adversos graves en esta población. La realidad indica que se publican cada vez más casos de miocarditis aguda o miopericarditis en adolescentes varones sanos que presentaron dolor en el pecho dentro de los 2 a 4 días posteriores a la segunda dosis de las inyecciones Covid.
En Israel también se han notificado casos de miocarditis diagnosticada tras la vacunación con Covid entre el personal militar hospitalizado de las Fuerzas de Defensa Israelí durante el período de vacunación Covid (entre el 28/12/2021 y el 3/7/2021). Identificaron 8 casos de miocarditis con síntomas que comenzaron entre la primera semana después y hasta 10 días después de la segunda dosis de la inyección Covid de Pfizer-BioNTech. Todos los pacientes eran jóvenes y en general sanos. La incidencia de miocarditis en la semana siguiente a una segunda dosis de la inyección fue de 5,07 cada 100.000 personas vacunadas. Esta incidencia de miocarditis es mayor de lo esperado para este grupo de edad, sin embargo, debido a la naturaleza de este informe, no pudieron establecer ninguna causalidad. Debido a la naturaleza de este informe, no pudieron establecer ninguna causalidad. Los médicos deben ser conscientes de la posibilidad de miocarditis después de la vacunación contra Covid y en especial con Pfizer-BioNTech y Moderna, mientras se investigan a fondo las verdaderas tasas de incidencia.
Las autoridades israelíes ya investigan el vínculo entre la inyección de Pfizer y el problema cardíaco en hombres menores de 30 años. La investigación filtrada del Ministerio de Salud genera preocupación, ya que se encontraron 62 casos de miocarditis de los 5 millones de vacunados, la mayoría después de la segunda dosis y 2 muertes, pero aún no se estableció un vínculo directo. Tras los informes de casos de miocarditis en el momento de la vacunación contra el coronavirus, el Ministerio de Salud de Israel ha designado un equipo epidemiológico ampliado para investigar el posible vínculo entre estos casos y la inyecciones. El equipo se creó luego de que un Comité de Control y Calidad levantara sospechas por tal vínculo y presentará sus conclusiones al Director General del Ministerio de Salud.
El informe del Ministerio de Salud de Israel detalla que entre diciembre de 2020 y mayo de 2021 se han notificado 275 casos de miocarditis, de los cuales, 148 casos de miocarditis se han producido en el momento de la vacunación. Con la primera dosis se reportaron 27 casos de un total de 5.401.150 personas vacunadas. Con la segunda dosis (dentro de los 30 días a partir del día de la vacunación) se reportaron 121 casos de un total de 5,049,424 personas vacunadas. Hasta ahora, este fenómeno se ha informado principalmente entre los hombres más jóvenes (de 16 a 19 años) y generalmente después de recibir la segunda dosis. La mayoría de los casos han estado internados en el hospital hasta 4 días.
La vacunación masiva experimental no tiene precedentes. Debería haber como mínimo un año de estudio y seguimiento de la vacunación en los ensayos clínicos, para poder tener la cantidad de datos necesarios para la aprobación de una vacuna, en lugar de los 2 meses para la autorización de uso “de emergencia”. En los niños y adolescentes nunca hubo “emergencia”. Sin embargo, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) autorizó la inyeccion de Pfizer-BioNTech para uso de emergencia en niños de 12 años o más el 10 de mayo de 2021 y La agencia reguladora de medicamentos de la Unión Europea (EMA) la autorizó para su uso en niños de 12 a 15 años el 28 de mayo de 2021 69. En apenas un mes, a principios de julio, el Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia de la EMA ya estaba investigando informes de miocarditis / pericarditis después de recibir la inyecciones de Pfizer-BioNtech. Obviamente, desestimó los incidentes alegando que estaban ocurriendo a un ritmo similar que en la población general.
En un próximo artículo desarrollaré los principales aspectos de seguridad y abordaré los mecanismos moleculares que pueden desencadenar daños por efectos adversos en los niños vacunados. Por el momento, varias preguntas permanecen sin respuesta. ¿Porqué los niños y jóvenes están siendo vacunados? ¿Porqué el miocardio se ve afectado después de la vacunación? ¿Por qué son los adolescentes y los jóvenes los más afectados? ¿Por qué aparece miocarditis con tanta frecuencia después de la segunda dosis de la inyección?.
Algunas vacunas experimentales ya demostraron ser contraproducentes en el pasado: hicieron que los vacunados fueran más susceptibles a la infección, en lugar de protegerlos. No se puede descartar la hipótesis de que se presente enfermedad agrada por la vacuna (ADE) donde los anticuerpos permiten la entrada y replicación mejoradas del virus, aumentando la susceptibilidad a la infección como ya se observó con ciertos virus como el coronavirus felino, el virus del dengue y el virus de la inmunodeficiencia felina. La mejora inducida por la vacuna ha sido un obstáculo importante en el desarrollo de ciertas vacunas contra flavivirus, coronavirus, paramixovirus y lentivirus debido a que la respuesta inmune puede resultar en un aumento de la enfermedad dependiente de anticuerpos o, al contrario, puede inducir anergia. En ambos casos se pierde el control de los agentes patógenos y se inducen consecuencias clínicas aberrantes.
Aparte de estos y otros problemas conocidos, también existe la preocupación de que las repetidas inyecciones que se requieren para que las vacunas de ARN y las de adenovirus “funcionen”, provoquen reacciones inflamatorias contra los propios tejidos del cuerpo, que muy probablemente desencadenarán enfermedades autoinmunes. Este riesgo aumenta con cada inyección de estas vacunas y con las futuras vacunas que emplean las mismas tecnologías. Las consecuencias y el impacto sobre la salud son impredecibles.
Aceptando el mandato salvaje de los nuevos Herodes del siglo XXI, el mandato irracional de inocular masivamente a los niños y adolescentes con las inyecciones Covid, corremos el riesgo de enfermar y de matar a miles de niños inocentes del mundo, dañándolos con miocarditis y otras afecciones graves aún peores que el Covid de las que hasta ahora se han librado por acción de la protección natural que les confiere su potente inmunidad antiviral innata preactivada en las mucosas de las vías respiratorias superiores.
Ahora la pelota está en el tejado de los padres, los pediatras y las autoridades sanitarias.
Roxana Bruno, Bioquímica y PhD en Inmunología
(Fuente: http://cienciaysaludnatural.com)